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Presentación
de la sociedad civil sobre el final del proceso preparatorio para la Cumbre
Mundial sobre la Sociedad de la información Ginebra, 14 de noviembre
de 2003.
I.
¿Dónde estamos ahora? Llegamos al último
día de la PrepCom 3a. Esta semana extra de trabajo preparatorio
fue necesaria después de que los gobiernos fallaron en la búsqueda
de acuerdos durante la supuesta conferencia final preparatoria en septiembre
de 2003. A pesar de la inversión extra de tiempo y dinero, el estancamiento
continúa y sigue estando en el primer artículo de la declaración,
donde los gobiernos no son capaces de acordar sobre la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, adoptada en 1948, como fundamento común
de la declaración de la cumbre. A través de nuestra observación
del proceso, hemos identificado dos grandes áreas problemáticas
que impiden el progreso en la CMSI:
1.Cómo
corregir los desbalances en riquezas, desbalances en derechos, desbalances
en poder, o desbalances en acceso. En particular, los gobiernos no están
de acuerdo ni siquiera en el principio sobre un esfuerzo financiero para
superar la denominada Brecha Digital, esto es lo más difícil
de aceptar considerando que el proceso comenzó dos años
atrás, justamente con este objetivo.
2. La lucha por los derechos humanos. Ni siquiera en las bases de la vida
humana en dignidad y equidad, la Declaración Universal de los Derechos
Humanos encuentra apoyo como base de la Sociedad de la Información.
Los gobiernos no son capaces de acordar un compromiso sobre estándares
básicos de derechos humanos como base de la Sociedad de la Información,
sobre todo, en el caso de la libertad de expresión.
Estos
son los conflictos esenciales entre los gobiernos, tal como los vemos
hasta ahora. Hay también algunas disputas sobre temas como medios,
gobierno de Internet, los límites a los monopolios intelectuales
como los derechos de autor, software libre, seguridad y más. Esto
subraya nuestra evaluación de que hay una falta de una visión
común.
II
¿”Realpolitik” o Nueva visión?
La puja básica que vemos aquí es, el viejo mundo de los
gobiernos y la diplomacia tradicional confrontando los desafíos
y realidades del siglo XXI.
Reconocemos
los problemas que enfrentan los gobiernos en tratar de direccionar un
rango amplio de asuntos difíciles, complejos y que dividen políticamente
en los dos documentos de la cumbre. Pero esta situación refleja
sólo las pujas de poder que se están viendo alrededor del
mundo. Un cierto número de gobiernos se da cuenta de lo que está
en juego y está respondiendo en forma defensiva y nerviosa. Se
dieron cuenta de que ya no pueden controlar los contenidos de los medios
ni los flujos de información transfronterizos y que no pueden cerrar
el conocimiento del mundo en el sistema legal denominado “propiedad
intelectual“. Algunos gobiernos no están preparados. Le temen
al poder de las nuevas tecnologías y la forma en que la gente las
usa para trabajar en redes, crear nuevas formas de asociación y
colaboración para compartir experiencias y conocimiento a nivel
local y global. Esto, combinado con el miedo y la paranoia de seguridad
de los dos últimos años, compuestas incertidumbres políticas,
también se juega en el proceso de a CMSI.
Pero: ¿Queremos basar nuestra visión de la Sociedad de la
Información en miedo e incertidumbre o en curiosidad, compasión
y en el espíritu de mirar más allá? Este proceso
de la CMSI se ha movido lento pero constantemente desde la Información
hacia la Sociedad. Comenzó con una perspectiva orientada a la infraestructura
tecnocrática en la UIT. Estamos orgullosos de decir que fuimos
fundamentales en traer la idea de que al final, la Sociedad de la Información
es sobre la gente, la sociedad de la comunicación es sobre procesos
sociales y la sociedad del conocimiento se trata de valores sociales.
Al final, no es lo digital, sino la dignidad la que cuenta. Todo el proceso
ha mostrado una falta de interés entre los gobiernos de formar
una visión común de la Sociedad de la Información.
No está claro si esto estuvo alguna vez en la agenda. Probablemente
los gobiernos simplemente no están preparados para redactar una
visión de todos modos. No son buenos para eso.
III.
Los límites de la buena fe
Esta es la primera vez que la sociedad civil ha participado de esta forma
en el proceso preparatorio de una cumbre. Hemos trabajado mucho para incluir
algunos temas que muchos no esperaban que sean incluidos. Tuvimos algunos
éxitos, mientras que en algunas áreas no hemos sido oídos,
ni siquiera escuchados. Si los gobiernos quieren acordar, pueden hacerlo
en 5 minutos. Ahora, tenemos la sensación de que no hay decisión
política de acordar una visión común. Por lo tanto,
ahora vamos a dejar de ofrecer nuestros aportes a los documentos intergubernamentales.
Nuestra posición es que no queremos suscribir documentos que representen
el más bajo nivel de denominadores comunes entre gobiernos, si
es que algo así llega a darse. Hemos desarrollado Puntos de Referencia
Esenciales, nuestro marco ético, del cual presentamos hoy la última
versión. Los gobiernos corren un riesgo al pasar por alto estos
puntos cruciales en detalle y comprometen las negociaciones si no toman
en cuenta nuestros aportes en forma más seria.
El actual estancamiento profundiza nuestra creencia en la necesidad de
la inclusión de todos los actores involucrados en el proceso de
toma de decisiones. Donde los que fijan las reglas no alcanzan consenso,
las voces de la sociedad civil, las comunidades y los ciudadanos, pueden
y deberían ofrecer orientación.
IV.
Devolviendo la visión a los procesos
Nosotros no necesitamos la autorización de los gobiernos. Nosotros
tomamos nuestra propia responsabilidad. Alguien tiene que tomar el liderazgo
y si los gobiernos no lo hacen, la sociedad civil lo hará. Hemos
comenzado a redactar un documento con nuestra propia visión, como
resultado de un proceso de trabajo transparente, inclusivo, desde abajo
hacia arriba, de dos años de discusión en línea y
fuera de línea entre grupos de la sociedad civil de todo el mundo.
Presentaremos nuestra visión en la cumbre de Ginebra, en diciembre
de 2003. Invitamos a todas las partes interesadas, de todos los sectores
de la sociedad a sumarse en las discusiones abiertas y en el debate en
un verdaderos proceso de múltiples involucrados. Nuevos mecanismos
y estructuras son posibles y pueden resolver estos puntos muertos y permitir
a la gente trabajar conjuntamente en forma global e inclusiva.
V.Mirando
más allá de Ginebra
Sin financiación y compromisos políticos reales por parte
de los gobiernos, hoy no hay un Plan de Acción real. Pero el borrador
actual provee una agenda, una lista de asuntos de preocupación
común. Los gobiernos saben que no pueden dirigir estos asuntos
ellos solos. Cualquier mecanismo para el período que sigue a Ginebra
que no tenga una asociación profunda con la sociedad civil y los
demás participantes no sólo son inaceptables en principio,
sino que están condenadas al fracaso. Como muchos otros actores,
incluyendo algunos gobiernos, no queremos que las oportunidades únicas
ofrecidas por la reunión de Ginebra sean desperdiciadas. Esperamos
encontrar avances sustanciales para esta fase que nos guíen hacia
la segunda fase de la cumbre en el 2005. Este proceso está yendo
tan mal, que alguien tiene que tomar la iniciativa de salvarlo de su destrucción.
Si los gobiernos no lo hacen, hoy, declaramos que nosotros mismos estamos
listos para asumir esta importante responsabilidad con todos los actores
que comparten nuestras preocupaciones.
No
importa lo que salga de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información
en Diciembre de 2003, la sociedad civil continuará con lo que hemos
estado haciendo todo este tiempo: haciendo nuestro trabajo, implementando
y renovando nuestra visión, trabajando juntos en un proceso ascendente
de lo local a lo global y así, dando forma a una compartida e inclusiva
Sociedad del Conocimiento.
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