Planeta Paz

Sectores Sociales Populares para la Paz de Colombia

Campañas

Campaña Seguridad y Soberanía Alimentaria

La lógica del Proyecto Planeta Paz, según la cual los actores sociales populares deben ser parte de la negociación y la creación de condiciones para una paz sostenible, se propone trabajar en la consolidación de los lineamientos claves relativos a la Seguridad y Soberanía Alimentaría, esto quiere decir, la conservación e intercambio de semillas, el desarrollo de proyectos productivos, la promoción de la agricultura urbana, la creación de circuitos de negocios entre productores y consumidores, y la definición de lineamientos de política para los planes de ordenamiento territorial. Esta consolidación se discute en términos de las nuevas características de las relaciones urbano – rurales y la redefinición de las regiones.  

Los modelos convencionales de desarrollo han apuntado a consolidar el sector industrial como punta de lanza de la economía, orientado además hacia el mercado externo, bajo la premisa que la provisión de divisas permite adquirir la tecnología, ampliar la base productiva, el empleo y el ingreso.

En estos modelos, el mercado interno no es considerado un eje clave del desarrollo, básicamente porque se estima que los factores nacionales generales de trabajo y capital no reúnen las condiciones de productividad y eficiencia que permitan los mejores niveles de competencia internacional, excepto en islas relacionadas con productos exóticos. En la perspectiva de los modelos de sustitución de importaciones y promoción de exportaciones los productos del campo, en especial los alimentos, se estimaron como bienes inferiores destinados a proveer una canasta barata para la clase trabajadora, y la población que los generaba se consideró siempre atrasada y marginal. Para este fin, el Estado definió algunos pactos de carácter reformista con el agro que buscaban garantizar el flujo de bienes salario o de consumo. Los cambios en la estructura productiva jalonados por la más profunda internacionalización de las economías, tendieron a reducir la importancia de la clase obrera y, por consiguiente, de la provisión interna de bienes salario para su sustento, conduciendo a una mayor desvalorización del agro, del campesinado y de las relaciones que creó con el mundo urbano.

Una de las consecuencias de este tipo de modelos de desarrollo, es que la población en condiciones de pobreza alcanza a un 62% y la población en miseria un 26%, siendo la dificultad para acceder a los alimentos una de las variables más críticas; de igual forma, se presentan unos elevados índices de concentración de la propiedad rural, fenómeno que hace de Colombia uno de los países más inequitativos del mundo (el treceavo en la lista). Estos hechos han estado acompañados de la violencia y la coerción por parte del narcotráfico y los actores de la guerra, que para consolidar su dominio sobre los territorios y sus negocios han desplazado a 3 millones de personas, alrededor del 8% de la población total del país.

Por estas razones básicas, es que se estima que la resolución del conflicto en Colombia se debe construir sobre procesos organizativos sólidos que tengan amarres específicos en las regiones y los territorios, en las propuestas de política y en la participación activa de líderes sociales, para configurar una propuesta de desarrollo que ayude a construir una paz sostenible.

En el caso específico de la seguridad y soberanía alimentaria implica priorizar la producción agrícola local; el derecho a producir alimentos de acuerdo a patrones culturales; la disponibilidad para la población, la accesibilidad y su calidad; el derecho de los consumidores a decidir qué quieren consumir; el derecho de los países de protegerse de las importaciones; la participación de los pueblos en la definición de las políticas; el reconocimiento de las poblaciones rurales y marginales urbanas y la estabilización de las poblaciones en sus zonas de trabajo y producción.

 

© 2006 Planeta Paz |

Desarrollado por Entremedios - Comunicación Digital