Sectores Sociales - Ambientalistas
Sept. 2001
Retrospectiva

Cascada La Lindosa, departamento del GuaviareFrecuentemente se ha asociado el "medio ambiente" y la gestión ambiental con el contexto de la modernidad. Sin embargo, desde la época precolombina ha estado latente la preocupación por el deterioro ambiental y su incidencia en la calidad de vida. Aún así y como consecuencias de los graves problemas ambientales globales, es innegable que a partir de los años 60 la causa ambiental tomó mayor fuerza en el ámbito internacional llegando a convertirse en una prioridad en la agenda mundial. La crisis ambiental y de civilización empezó a ser debatida, estudiada, explicada y se formularon algunas acciones para contrarrestarla.

En Colombia, en 1952 y partir del diagnóstico hecho por la primera misión del Banco Mundial, invitada al país por el gobierno de Mariano Ospina Pérez, se estableció la División de Recursos Naturales del Ministerio de Agricultura, primer intento de establecer una gestión moderna de los recursos naturales renovables, en el ámbito nacional.

A pesar de la prioridad que esa cartera dio siempre a los objetivos de explotación sobre los de conservación, se adelantaron programas y se estableció una normatividad que contribuyó a fomentar el uso racional del entorno. Entre la década del 50 y la del 70 nacieron las Corporaciones Autónomas Regionales y departamentales.

En 1972 se realizó la Conferencia de Estocolmo, que logró incorporar el tema ambiental en la agenda global y abrió el debate acerca de sus componentes y variables. Estocolmo marcó una polarización entre las prioridades del desarrollo económico y la protección ambiental que ha dominado el debate entre países ricos y pobres, y que es un conflicto aún por resolver. Al mismo tiempo que la Conferencia de Estocolmo marcaba un nuevo rumbo en el interés público por el ambiente, en Colombia se adelantaban diversas actividades que evidenciaban el precario conocimiento sobre la situación ambiental del país.

Se gestaron diversas iniciativas gubernamentales y no gubernamentales, se crearon departamentos de biología en diferentes universidades y se fundó el Instituto de Recursos Nacionales Naturales -Inderena-. Para la década de los 80, el hecho más significativo fue la creación de los Consejos Verdes, concebidos como una instancia para que la sociedad civil propugnara por la defensa de los intereses ambientales de los municipios y se constituyera en un soporte para la gestión pública ambiental.

Además de los Consejos Verdes, en la misma década surgieron en la sociedad civil otros dos tipos de instituciones: aquellas con una orientación conservacionista, (Fundación Natura, y Pro Sierra Nevada de Santa Marta) y otras con un compromiso político o social (Grupos Ecológicos de Risaralda). Muchas de las Organizaciones No Gubernamentales, ONG, que aparecieron en la época se concentraron en la educación, en la participación comunitaria y la divulgación ambiental. Con el tiempo, algunas ONG se han dedicado a promover procesos de concertación para la promulgación de instrumentos legales que defiendan el conocimiento tradicional, la garantía de la seguridad alimentaria, el control de la bioseguridad, el régimen especial de acceso a los recursos genéticos, así como el reconocimiento de los derechos intelectuales colectivos relacionados con el conocimiento que tienen las comunidades sobre los usos tradicionales de la biodiversidad.

A pesar de los esfuerzos tanto del gobierno como de las organizaciones privadas, los datos arrojados por el informe nacional presentado para los debates que conducían a la Cumbre de Río en 1992 fueron muy dicientes de las graves implicaciones de la crisis ambiental colombiana, situación que contribuyó a la gran movilización que se ha venido dando en el país hasta nuestros días.

Características y situación actual

Según el informe mencionado, el 30 por ciento de la cobertura vegetal del país ha sido destruida con la consecuente desaparición de ecosistemas únicos y endémicos. La tasa de deforestación se ubica hoy en cerca de 300 mil hectáreas anuales que contrasta con la baja actividad de reforestación para fines de restauración, que apenas alcanzó a las 300 mil hectáreas en el período 1963-1995.

Documentos de interés

Protocolo de Kyoto
Entrevista de Radio Nederland con Ricardo Navarro, presidente de la Asociación de Amigos de la Tierra El Salvador y ex presidente de Amigos de la Tierra Internacional.
Escuche la entrevista
(Archivo MP3, 6 minutos 1 Mb)

Los desafíos ambienales o la tragedia actual de los bienes comunes en la era del neo-liberalismo

En Estados Unidos, un texto de geografía, para 6º grado señala que ellos tomaron control del Amazonas.
(Documento PDF, 9 Kb,
2 páginas)

Algunos elementos para el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, la defensa del agua y las especies autóctonas vegetales y animales
Segundo Encuentro Nacional Ambientalista

Defensoría del Pueblo solicitó revisión y ajuste del proyecto de rehabilitación de la zonas de ronda y zonas de manejo y preservación ambiental del humedal de Córdoba, en Bogotá
(Documento PDF, 26 Kb, 6 páginas)

Lo ecológico y lo social: combates, problemas, marxismos

Gobernabilidad del agua en las Américas - una tarea inconclusa

Serranía del Morcote, CasanarePese a su riqueza en aguas, una amplia porción del territorio nacional sufre de escasez del recurso, como consecuencia del mal manejo de sus cuencas hidrográficas y la contaminación. La degradación de los recursos hídricos tiene una incidencia letal y directa sobre la calidad de vida de la población pues constituye una de las mayores causas de mortalidad y morbilidad especialmente en la población infantil.

Asimismo, cerca del 40 por ciento de los suelos del país se usa para fines distintos a los de su vocación. Muchos son Cabo de la Vela, Guajiraobjeto de empobrecimiento por inadecuadas prácticas agropecuarias y el 8,5 por ciento sufre severos procesos de erosión. En forma simultánea el incremento demográfico en zonas urbanas ha afectado significativamente al ambiente, el cual se ve agudizado por múltiples factores como la contaminación y sobreexplotación de los recursos naturales que demanda el consumo de un pequeño sector de la población (los más ricos) y el mercado externo.

De otra parte, la magnitud del conflicto armado en Colombia no ha dejado intacto casi ningún rincón de la geografía nacional, amenaza que se cierne también sobre los Parques Naturales y áreas de reserva, donde se concentran gran parte de los grupos armados de derecha e izquierda.

La agudización del conflicto ha puesto el tema ambiental, y en particular a sus activistas, en el "ojo del huracán", como lo confirma el asesinato brutal de los funcionarios del parque de los Katíos, el bombardeo de resguardos indígenas por parte del ejército y de la guerrilla, el cruento asesinato de los defensores de una reserva privada en el páramo de Sumapaz (Mario Calderón y Elsa Alvarado), y las amenazas contra defensores del ambiente en diversas regiones del país, por citar algunos casos.

En cuanto a la participación ciudadana en los asuntos ambientales, la Constitución de 1991 abrió importantes posibilidades en este campo. Sin embargo durante sucesivos gobiernos las comunidades locales y las organizaciones no gubernamentales ambientales han insistido en la necesidad de ampliar la participación activa de la comunidad en la definición de políticas ambientales para la protección de los derechos ambientales y la conservación de los ecosistemas en el marco del reconocimiento y protección de la diversidad natural y cultural de nuestro país.

La indiferencia estatal se ha expresado también ante otras dimensiones de la participación pero ello no ha impedido que los ciudadanos utilicen los derechos que la ley les otorga o que realicen miles de acciones grandes o pequeñas a favor de la conservación del ambiente.

Por su parte y a pesar que la constitución promueve la participación de todos en las decisiones que puedan afectarnos, la representación de las ONG así como la de las organizaciones étnicas que participan en la orientación de las Corporaciones Autónomas Regionales, la real incidencia en el cambio apropiado de las políticas ambientales sigue siendo muy discutible: los atentados al ambiente y a las comunidades étnicas siguen siendo uno de los mayores problemas ambientales, así como los procesos de contaminación urbana, el desarrollo de megaproyectos energéticos, viales y mineros, entre otros, no solo afectan los derechos colectivos ambientales sino que atentan gravemente contra la integridad del ambiente y los ecosistemas.

Planeta en acción
El primer acercamiento de Planeta Paz con el sector ambiental tuvo lugar a partir de la convocatoria a dos de sus líderes a hacer parte del Comité Asesor del proyecto. Posteriormente asistimos al Encuentro Agro ecológico en zonas de Alta Montaña, realizado en Málaga, Santander, entre el 3 y el 5 de diciembre de 2000. Luego participamos del homenaje realizado en Cali -marzo de 2001- a tres de los más representativos líderes del movimiento ambiental en Colombia: Augusto Ángel, Aníbal Patiño y Mario Mejía, acto de carácter nacional que sirvió de pretexto para profundizar en la convocatoria a un nuevo congreso ambiental. La discusión sobre los derroteros del congreso continuaría dos meses más tarde, 26 y 27 de mayo, en el Santuario de Flora y Fauna Otún Quimbaya, de Pereira. Planeta Paz también estuvo. Y un mes después invitó una docena líderes ambientales de distintas regiones al Seminario Internacional realizado los días 20, 21 y 22 de abril de 2001.

Luego de celebrar una primera reunión formal con el Comité de Enlace de los ambientalistas que se integró durante la reunión del Santuario de Flora y Fauna, Planeta Paz estableció relaciones con la Secretaría Operativa que surgió de su seno para la realización del congreso, y contribuyó a la realización del taller nacional que fue convocado con la misión de sentar las bases del ideario del movimiento político ambiental. Dicho taller se realizó los días 7, 8 y 9 de septiembre en Villa Mónaco, Pereira, con participación de 90 líderes ambientales (58 hombres y 32 mujeres), entre académicos, representantes de Organizaciones No Gubernamentales y organizaciones sociales estrechamente articuladas al sector.

En la actualidad, Planeta Paz está pendiente de constituir el Comité Sectorial Ambiental, para lo cual está convocando reuniones amplias con líderes de organizaciones ambientales y académicos, a fin de diseñar planes de actividades que incluyan la realización de talleres y encuentros sectoriales e intersectoriales, nacionales y regionales.

Organizaciones con las cuales trabajamos
Enda América Latina
Movimiento Verde Colombiano, Mover
Fundación Presencia Ciudadana
Censat Agua Viva
Fundación Ceres
Jardín Botánico San Jorge
Colectivo Ambiental de Medellín
Fundación Mata de Monte
Corporación Simón Rodríguez
Ecofondo
Ciudad Abierta
Fundación Amigos de la Cocha
Grupos Ecológicos de Risaralda, GER
Red Los verdes
Corporación Nuevo Arco Iris
Fidhap
Fundación Presencia Ciudadana
El Saman
Corporación Ecológica y Cultural Penca de Sábila
Red de Mujeres Negras Matamba-Iguazú
Germinando Sur
Partido Verde
Red Juan
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